Siempre he intentado tomarme las cosas con humor. En uno de mis primeros trabajos una compañera (que posteriormente fue mi tutora laboral en otra empresa) me dijo que envidiaba que tuviera un enfoque positivo. Era un trabajo de verano, tenía 22 años y necesitaba estar ocupado para no pensar en otras cosas, pero era cierto. Mi enfoque era que ya había cosas que te hacían estar triste sin que lo quisieses y si estaba en mi mano que sonrieras ¿por qué no intentarlo? Irónicamente ese mismo verano fue testigo de verme llorar como si me hubiese quedado vacío (cosas del verano y de sentir mas de la cuenta).
Llorar es natural, es necesario, es una sensación que experimentamos para bien, para mal o sin saber muy bien por qué. Simplemente nos pasa. Podemos pensar que llorar no soluciona nada pero a mi me gusta creer que tiene utilidad mas allá de lo que a simple vista puede parecer.
Recuerdo haber llorado tantas veces... haberme dicho "una y no más" y haberlo cumplido, haber llorado en silencio, haber llorado de forma escandalosa, haber llorado por ti, haber llorado por mi, haber llorado para ti y haber llorado para mi. Llantos por todo y llantos por nada.
Si, me está quedando muy de artista incomprendido... pero antes de irme a la calle a dar cuartillas con poemas escritos a las parejitas que están de cañas en los bares (y porque está lloviendo) he decidido nombrar canciones que me han hecho llorar por uno u otro motivo. No tienen por que ser canciones tristes realmente, digamos que es algo autobiográfico. Si habéis visto la película "Alta fidelidad" podría asemejarlo a la forma en que John Cusack ordena sus discos (y si, debería leerme la novela...).
"Con vistas al mar" de Quique González. Tenía unos 16 años y me pasaba el día escuchando este disco, me saqué el carné de conducir y tenía la cinta siempre puesta. Cuando sonaba esta canción me parecía de lo mas bonito que había oído y que podía llegar a tocar yo mismo con la guitarra. Pasó el tiempo, mi situación cambió y cuando volvía a oír esta canción venían a mi mente primeras veces de adolescente. Me hacía llorar por diversos motivos, por nostalgia, por rabia... incluso llegué a odiar la canción porque me hacía sentir culpable al haberla compartido con alguien que creí que no se lo merecía.
"Arms around your love" de Chris Cornell. Me pilló redescubriendo a este cantante en un momento en el que estaba sólo y un poco inestable mentalmente. Momentos de tener demasiado silencio en casa y de hablar solo por los pasillos. Uno de esos días necesitaba hablar con alguien, con quien fuera y absolutamente nadie contestaba al teléfono. Me hacía llorar porque me sentía culpable de la situación, se habían torcido algunas cosas y otras no llegaba a entender cómo funcionaban. Con el paso del tiempo llegué a darme cuenta de que no era necesario entenderlo.
"Suite for Forrest Gumb" de Alan Silvestri. Esta composición perteneciente a la banda sonora de la película no es que me recuerde a nada en particular sobre una experiencia pasada, simplemente es oír el inicio y me parte el alma, supongo porque la vinculo a la vida del personaje, en cómo de dura puede ser la experiencia desde que se es un niño con capacidades diferentes al resto. También es cierto que la pieza conforme avanza cambia su melodía convirtiéndola en algo mas alegre o esperanzador. Me hace llorar porque me es inevitable que ese inicio después de dejar a Tom Hanks sentado en el banco me haga pensar en toda la dureza que pudo encontrar (aunque el personaje probablemente no era consciente, ya que era pura bondad).
"Everybody wants to rule the world" de Tears for fears. Este caso es un poco peculiar, la canción me encanta, es un referente a mi niñez y sonaba en la radio muchísimo. Al oírla me recuerda a las tardes de domingo en casa de mi abuela paterna mientras mi tía se iba a Sevilla para estudiar en la universidad. Me hacía llorar de niño porque era un recordatorio de que era el día en que pasaba lo de todos los domingos. Ahora la escucho y me produce alegría porque me hace sentir afortunado por esos domingos. Me encanta la versión en directo que hacen actualmente, totalmente recomendable.
"These are the days of our lives" de Queen. Estaréis pensando: ¿Cómo no iba a entrar una canción de tu grupo favorito? Pero quizás os equivocáis de motivo. Evidentemente Queen ha estado y sigue estando presente en mi día y, por esa misma razón, es comprensible que haya llorado con sus canciones. Siempre han estado ahí, en mi walkman, en mi MP3, en mi mente tarareándose, en buenos y malos momentos pero no para hacerme llorar. Esta canción me hizo llorar por dos razones concretas: La primera es que se trata de la última grabación en la que apareció Freddie para un videoclip y eso me hace pensar en el momento de seguir siendo un artista hasta el fin de sus días, en mantener la compostura pese a que a los pocos días no iba a seguir con nosotros y en que, aunque podamos ser conscientes del deterioro de la enfermedad en él, nos trasmite tranquilidad (y esa última frase, por dios!). La segunda razón es que existe un videoclip alternativo que, según se decía en los tiempos en que no podíamos buscar todo en la wikipedia, se hizo en colaboración con animadores de Disney y que se convirtió en una rareza al "renegar" su colaboración por los motivos que la casa del ratón considerase oportunos.
Bonus track:
"Crying in the rain" de A-ha. Aunque esta canción es de los Everly Brothers, esta versión me gusta mas que la original. El video me parece tan de los años 90 que no me canso de verlo (me recuerda a películas del tipo "the breakfast club" o "el club de los 5" porque a alguien se le ocurrió que era el mejor título que se le podía poner en castellano), me encantan esos movimientos de cámara. En realidad no me ha hecho llorar pero me parece la mejor forma de explicar que, si necesito llorar, lo puedo hacer sin preocupar a quien quiero.