lunes, 3 de noviembre de 2025

Aspiraciones conformistas

Me miro al espejo y cada vez encuentro mas canas. Envejezco, inevitablemente lo hago y el reflejo hace que pueda pararme a revisar los cambios. Cada vez mas arrugas en la frente, sorprendentemente mas de las que pensaba que cabrían, el pelo va clareando, más arrugas en el cuello que nunca me había detenido a observar. Supongo que es normal, ha pasado media vida, quizás más aún y en ese camino se han ido acumulando situaciones, momentos, elecciones y vivencias, en definitiva experiencias que a lo mejor me han puesto a prueba o a lo mejor sólo han tenido la importancia que quisiera darles.

No estoy seguro de si es debido a que he tenido una racha de demasiados momentos de tranquilidad absoluta en el trabajo o si hay otra razón por la que esté pensando en cosas como el sacrificio, hacer las cosas como mejor sabes o como mejor te dejan hacerlas. Pensar en algo que hace años planteaba en mi cabeza una situación de estabilidad, un crecimiento personal o un reconocimiento que finalmente no llegó y del que fui perdiendo el interés. 

Recuerdo el primer día que empezaba a trabajar en una empresa, conocer a quien sería mi compañero en el turno de tarde y que me diera su propio consejo: -No te acomodes, que yo empecé como tú y llevo aquí 13 años-. Ese mismo año tuve la "evaluación del desempeño" o el juicio de valores orquestado para que, en mi caso, me fuera a casa con una sonrisa aún no estando seguro de si encajaba del todo allí.

Pobrecica la moza (leer como si fueras de Zaragoza)

Pasó el tiempo y, por unas u otras razones, pasé yo también por varios departamentos, siempre dispuesto a aprender, a hacerme valer, a intentar avanzar para mejorar... 7 años y medio en los que podía saber un poco de todo pero en los que no tuve oportunidades. 

Hablando con otras personas me contaban cómo habían ido ascendiendo en sus empresas, cómo habían pasado a tener una serie de responsabilidades sin realmente haber hecho nada mas allá de lo que yo creía estar haciendo. En algunos casos supongo que sería una cuestión de suerte, en otros es posible que hubiese alguna gestión adicional que se estaba obviando y en otros posiblemente se estaba adornando la realidad mas de lo que se puede comprobar. Esas charlas, en personas como yo que nos sangran los oídos al pensar, no ayudan y si les damos mas importancia de las que tienen, nos frustran.

Dentro de oír a a los demás también entraba el pseudoapoyo, por llamarlo de alguna forma, de algunos que te valoran de forma positiva (con toda su buena intención, que conste) pero en realidad no me aportaban nada. El comentario de dar por sentado que tu trabajo te gusta porque se te de bien, que para nada tiene que ser así, o el de que tienes lo que quieres aún con la situación que no han llegado a entender del todo. Pero eso, mas veces de lo que pensamos, es mas difícil de lo que creemos.

"Cuenta con decepcionarte y nunca te decepcionarás del todo"

Quizás no estaba en el lugar adecuado o no era el momento, quizás no era lo que esperaban, quizás no estaba cualificado para que ocurriera, quizás tenía que ser así o quizás no, pero así fue. Mi vida fue cambiando y con ella mis prioridades de forma que pasé de tener esperanza en el cambio a acumular experiencias. Lo más irónico de todo esto es que esa acumulación de experiencia, que inicialmente creí una herramienta para avanzar y mejorar, se convirtió en una forma de hacer únicamente lo que necesitaba para cumplir con mi jornada.

Durante todo este tiempo había intentado aprender y hacer notar todo lo que sabía hacer pero no había tenido los resultados que esperaba. ¿Cuál era mi problema? Creo que debía haberme quedado callado y quizás hubiera venido solo (como en el resto de situaciones que debía haberlo hecho) pero esto que parece tan fácil para mí no lo es.

"Round and round we all fall down and that's how ancient mountains crumble"

A día de hoy, después de haber pasado por tantas situaciones y recordando todo el trayecto, no puedo evitar seguir siendo el mismo. La diferencia principal desde el principio hasta ahora es que ya no espero nada, ni siquiera espero una sonrisa o una palmadita en la espalda porque entiendo que hago mi labor y realmente no creo estar haciendo nada mas allá de lo que se espera. Que tampoco quiere decir que no me gustaría o que no estaría bien que algo ocurriese pero simplemente no lo espero, pero a estas alturas solo quiero sobrevivir.

martes, 9 de septiembre de 2025

Calistenia para alquimistas o alquimia para vigoréxicos

Hoy ha sido el primer día que he ido a un gimnasio en mi vida. Nunca me había dado por ahí y la semana pasada me apunté. Después de haber tenido la primera sesión de entrenamiento (por llamarlo de alguna forma) he salido con una sensación agridulce. A pesar de hacer los ejercicios de la mejor forma posible, me he sentido desubicado y, al salir, me he preguntado la razón por la que había terminado allí.

Push it, push it!

Lo más curioso es que tenía ganas de empezar, de comprobar cómo me iba, de que en mi cabeza aflorase un sentimiento de plenitud... pero no ha sido así. He supuesto que, al ser el primer día, era algo normal puesto que es un proceso que no da resultados de forma inmediata y que la perseverancia es lo que me los mostrará casi sin que me de cuenta. Me faltaba algo, a principios de año estuve haciendo ejercicio, yendo a echar unas canastas (mas bien unos tiros, porque no metía las que me hubieran gustado), y mi sensación era totalmente distinta. 

Después de hablar con gente que frecuenta gimnasios, con el psicoanálisis que todas las ideas de mi cabeza vapuleando mi cerebro, no solo me he sentido mas perdido aún. Cada persona con la que hablaba tenía un planteamiento diferente que terminaba con un "no te voy a decir lo que hacer" y lo que mas me descolocaba era que esas mismas personas eran las que parecían alegrarse cuando decidí apuntarme. En ese momento surgió la pregunta: ¿Para qué te has apuntado entonces? y ahí fue cuando volví a tener esa sensación que tan poco me gusta. 

¿Por qué, Zeñó, por qué?

Y la respuesta es que sólo quería probar, simplemente eso. Tanta gente en el gimnasio, tanta gente hablando de lo bien que sienta, de los resultados, de cómo afecta a tu mente, de cómo termina enganchándote y de cómo se agradece al final... y en ese mismo momento a mi solo se me ocurría que me había vuelto otro miembro del rebaño, sin objetivo, haciendo lo que los demás y que no duraría mas del mes que ya tenía pagado para mandarlo a la mierda y volver a irme a echar mis canastas por mi cuenta... qué decepción ¿y el desenlace? Llegará, sea cual sea.

Y es que debería saber de sobra que no todo afecta del mismo modo a todo el mundo, como muchas cosas que parecen lo que no son. ¿Tenía que ser así? Si creyese en el destino, el horóscopo negro, el hilo rojo (que es un buen nombre para una tienda de lencería) o las fuerzas del universo, podría permitirme eso de que estaba escrito, pero no es el caso, no creo en nada de eso. Las cosas pasan por una razón, porque te apetece, porque te calientas, porque te has arriesgado, porque te has preparado para ello o porque tienen que ser así, sin más. Lo pienso así porque no tengo motivos para pensar de otra forma al respecto, porque las casualidades son eventos casuales y las causalidades son eventos causales (y no soy disléxico). ¿Por qué tengo que creer que las personas se cruzan en tu camino por alguna razón? Simplemente disfrutemos de quien aparezca en nuestras vidas, si merece la pena que así sea, y dejemos lo demás aparte que posiblemente no influya en lo que ocurra (y no en lo que debería ocurrir).

Ante todo mucha karma

Mucho tiempo atrás, un amigo me contó que se cruzó con un hombre que le dijo que estaba en este mundo para captar la energía de la gente y transmitirles la razón por la que estaban ellos también. No sabemos realmente el estado en que se encontraban tanto mi amigo como él pero, según sus palabras, le dijo que tenía la labor de dar un mensaje al mundo y ser escuchado. Mi amigo decía que le daba muchísimo miedo esa tarea porque por aquel entonces quizás no se sentía preparado. 

En mi caso, no es que no me sienta preparado para algo, no es que no tenga capacidades de hacerlo, simplemente es que no estoy aquí para eso, no hay nada que me lo demuestre, no he tenido una experiencia que me abra los ojos a ello... por Dior, si ni siquiera he conseguido promocionar en ninguno de los empleos que he tenido (aún pasando por bastantes de ellos y bastantes departamentos dentro del mismo). No he tenido esa "suerte" de estar en el lugar y en el momento apropiado pero, si me demuestras lo contrario, a lo mejor hasta puedo hacer que cambien las cosas, aunque sinceramente no soy nadie para tener esa responsabilidad.

No estoy aquí para cambiar a nadie


martes, 15 de julio de 2025

Timo

Aunque podríamos hablar de la típica comparativa esa de "lo que pides por aliexpress y lo que te llega" realmente me quiero referir a otro tipo de situaciones que, aunque pueden diferenciarse, tienen cierto vínculo al mismo ejemplo en cierta medida. Me refiero, citando un poco a la filosofía barata, a eso de que no culpemos al karma de lo que nos pasa por gilipollas y que, así mismo, no deja de ser un aprendizaje que cargar a nuestras espaldas para bien o para mal (o para volver a caer en un caso similar si es que se da la ocasión).

En mi caso he tenido varias ocasiones en las que me he sentido timado, pero quiero volver a aclararlo, no es que me haya sentido timado por que comprase algo que no fuese lo que esperaba o por que el desenlace de una situación no acabase como lo tenía planteado en mi cabeza y las películas que me monto (que no son pocas). En estos casos suelo considerar que el timo me lo monto yo solito, como mis películas, que a lo mejor puedo darle mil vueltas a algo para que después de todo, la variable mas sencilla de que algo no iba a salir esté ahí.

El primer ejemplo que se me ocurre y que, por suerte o por desgracia, se ha llegado a repetir en varias ocasiones es el de la entrevista de trabajo que hice en un momento bastante necesitado y que fue bastante bien. Después de estar dialogando sobre todo un poco me dijeron el típico: -Acabamos de iniciar el proceso de selección y tenemos que realizar algunas entrevistas mas aparte de la tuya, por lo que en el caso de que decidamos que eres la persona a contratar te llamaríamos en un plazo de unos 15 días y en caso opuesto te enviaremos una carta-. Pues ahí estuve yo, pendiente del teléfono sin dejar de buscar trabajo y con una seguridad en mi cabeza que decía que iban a cogerme. Es mas, ¿por qué no iban a cogerme si estaba totalmente dispuesto a hacer lo que me dijeran? ¿Qué podía salir mal? cuando habían pasado justo 14 días había una carta en el buzón que aún conservo y en el que se me descartaba del proceso. Como curiosidad, en esa carta, que podía haber sido una plantilla genérica para todos los entrevistados, estaban escritas algunas frases que yo mismo usé en la entrevista y que me hacían llegar a pensar que había sido personalizada, que como consuelo tampoco está mal... otro timo dentro del timo. 

Todo, todo, lo que se dice todo, tampoco.

Recuerdo alguna entrevista que hice mientras ya estaba trabajando y en la que la persona que hablaba conmigo tachaba mi nombre de la lista mientras yo le explicaba mi situación laboral y que cualquier oportunidad de mejora era algo a considerar. En ese caso no hubo llamadas ni cartas.

El segundo ejemplo que voy a contar en un tanto complejo de explicar. Me encontré en una situación en la que, aunque se inició de una forma casi casual, intenté esforzarme en que algo por lo que realmente no tenía el mas mínimo interés terminase gustándome, con su consecuente desenlace. Me empeñé tanto en que eso era lo que tenía que pasar que al final, después de lucharlo y tenerlo delante, me di cuenta de que no lo quería (lo siento por las partes afectadas). Y todo por que me pareció la oportunidad de vivir la aventura, de tirarme al pozo a ver qué había en el fondo y en el fondo no había nada interesante, que realmente se veía desde fuera con total nitidez. Cambiaron algunas cosas, perdí otras y tuve que dar unas cuantas explicaciones que podría haberme ahorrado.

Perdedor, pero con buena música.

El tercer ejemplo se forjó en intentar crear una situación surrealista y cómica, únicamente para comprobar la reacción de la persona que la iba a tener delante. En mi cabeza parecía algo brutal, como si todos los presentes fuesen a hacer la ola o me fueran a llevar en hombros dando la vuelta al ruedo. Pero no fue así, falló la planificación y lo que iba a ser una aparición estelar, tronchante y que se recordaría durante eones terminó convirtiéndose en comerme unas croquetas que había paseado en moto para nada, aunque las croquetas estaban bastante buenas. 

De cada uno de los tres ejemplos aprendí algo diferente (por supuesto!), pero en general me hizo darme cuenta de que, aunque vuelva a sentir esa situación (que ha ocurrido) puedo afrontarlo sin buscar culpables, barajando posibilidades y respirando profundamente. Eso del destino, del karma, del hilo rojo que une a las personas, del universo y de todo lo demás quizás sea mas simple de lo que creemos y las cosas pasan porque tienen que pasar sin más. 

Por todo esto, si creéis que algo no me importa, quizás solo estoy intentando digerir que es así y no tengo por qué cambiarlo... o quizás estoy guardándolo para darle otro enfoque cuando tenga que ser (como, por ejemplo, cuando lo escriba).

IronMan incomprendido

Quizás no es necesario tomarse todo tan en serio, quizás no había intención de que te timasen (o te timases, si, a ti mismo), quizás es así o tenía que ser así... o quizás no, quizás era el momento de ponerte a prueba, de que intentases comprender que no todo tiene que ir como siempre (o como esperas).

jueves, 26 de junio de 2025

Ego

Una vez, en un espectáculo de magia del grandísimo Juan Tamariz al que pude asistir (otro logro de infancia desbloqueado junto con ver a Pepe Viyuela peleándose con una silla en directo), pude oírle hablar sobre cómo disfrutaba de su espectáculo y cómo le gustaba enfocarlo. 


La situación de por sí ya era bastante mágica (nunca mejor dicho), se trataba de la última función del espectáculo y, entre el público podías encontrarte a otros compañeros del gremio del artista (y algunos de la escuela de Ana Tamariz, que amenizaban los momentos antes de la función con magia de cerca). Mas o menos en la mitad de la sesión, Juan se dirigió al público y comentó que el era muy exagerado, porque es de Jaén, pero que cuando él realizaba sus espectáculos no los hacía para que le aplaudieran o para quedar por encima de nadie. En esa misma charla nombró a otro mago del que no recuerdo el nombre pero que debía ser un referente puesto que el resto de magos que se encontraban entre el público comenzaron a aplaudir al oír su nombre. Según decía, no con estas palabras en concreto, el estar por encima de los demás y que te aplaudan por ello, indudablemente sienta bien, pero es algo que al final termina reventando (o envenenándote). El ego termina llenándote tanto que al final no es bueno y hace que acabe contigo, por lo que él prefería hacer un espectáculo "con" y no "para" el público.

Cuando terminó de contar esto, todos los que estábamos allí arrancamos a aplaudir y el gesto de Juan fue, inicialmente, indicar con un gesto de la palma de su mano hacia abajo que no aplaudiésemos, aunque unos segundos después (y comprobando que no parábamos de aplaudirle) se llevó la mano al pecho diciendo: -Parad, por favor, parad! Mi ego!-  sacándonos a todos una carcajada.

A veces pienso en eso, en que todos tenemos ego y en que creo que estaría bien controlar un poco mas el nivel en que se encuentra. Absolutamente nadie tiene que decirte cómo se gestiona eso, desde mi punto de vista es una tarea personal. Ni que decir tiene que puedes opinar sobre ello libremente pero, aunque a veces a alguien le vendría bien decirle que mire alrededor y toque un poco el suelo, lo apropiado quizás es no hacerlo, independientemente a que yo mismo no haya podido estar callado en alguna ocasión... llamémoslo "autoaprendizaje". Después de todo "la ignorancia es la felicidad" (¿lo es?).

Referencia friki (con pito) y buen ejemplo de Ego desbordado

Y, como en tantas ocasiones, es inevitable recordar momentos en los que el ego de los demás o el de uno mismo hizo acto de presencia con declaraciones del tipo "en mi humilde opinión, soy la polla con cebolla" y en las que también se presenció su consecuente colleja o se quedó guardada para otra ocasión, con mención especial a lo que pudo ser y no fue o al quiero y no puedo que todos vimos venir exceptuando a quien nos estaba exponiendo su particular propuesta. 

Tengamos claro que podemos ser lo que queramos, aunque el resto no nos vea como tal porque nuestra realidad puede ser diferente con todo el derecho y el respeto del mundo. Y que esto no sirva para frenarnos ¿por qué no va a ser así? ¿por qué tiene que serlo? Si, puede quedar muy de coaching (que está muy de moda también) y con actitud todo se consigue... bueno, todo todo, lo que se dice todo, no... se conseguirá lo que se pueda llegar a conseguir porque habrá cosas que si se podrán y otras que no por muchas ganas que tengamos. Seamos un poco realistas con nosotros mismos, nos conocemos muy bien y sabemos nuestros pecados y nuestros niveles de implicación, lo que nos aterra y lo que se nos da mal mucho mejor que lo que se nos da bien. Hacer pan durante la pandemia no te convierte en panadero ni tener un teclado Casio en productor musical pero no quita que nos pueda hacer sentir realizados ni necesidad de presumir por ello. 

No, no sois R.E.M. aunque te afeites la cabeza... pero sonáis muy bien


lunes, 9 de junio de 2025

Ghost

Hace un par de años conocí la existencia del grupo que da nombre a esta entrada: Ghost. Para los que no lo conozcan y no vayan a perder tiempo en googlearlo (muy mal por vuestra parte) se trata de una banda de rock/heavy/progresivo/alternativo/psicodélico, es decir, que le da a todos los palos. Una de sus peculiaridades es que van caracterizados con motivos religiosos chungos y la temática de sus canciones es también dedicada a letras satánicas, de esas que si se las dices a tu abuela posiblemente te suelten un: -Oioioioioioi, pues a mi eso no me parece bien- mientras se presinan, santiguan y bailan el saturday night, dance, I like the way you move.

Si no dejas nada en el cestillo de la misa ponen estas caras

La persona que me puso en conocimiento de ellos me dijo que había ido a un concierto de ellos y que actúan caracterizados. Según me dijo, en el concierto al que fue se encontró una situación (digna de la entrada anterior que escribí en el blog) en la que un chico, que iba caracterizado como el cantante del grupo, discutía con una chica que debía ser su pareja, por lo que además del concierto también estaba pendiente de la discusión de ambos. Realmente no sabía que ocurría, pero se fijaba en las caras y en como reaccionaban. Al parecer la chica le decía algo enfadada y el chico no sabemos si estaba enfadado, triste, feliz o le daba igual porque al ir con la cara pintada podía ser cualquier cosa. 

Versioncita blasfemilla

Hablando sobre este asunto se me ocurrió que quizás esa chica había ido engañada al concierto, a lo mejor el chico le dijo que le invitaba a ver a Ghost y ella pensó que era el musical y esperaba encontrarse a David Bustamante convertido en fantasma (y llorando, claro).

Y hablando de la película, tengo que confesar que hasta que no tuve una edad avanzada, no llegué a ver esa película completa. Lo explico, mi madre siempre tuvo algunos comportamientos conmigo de pequeño para "ayudar" a superar situaciones sin miedo. No es nada turbio, a mi abuela le daban miedo las tormentas y mi madre decidió que cuando había tormenta nos ponía a mi hermano y a mi en la ventana a verlas con ella para evitar que nos dieran miedo, de hecho a mi me encantan las tormentas. Pasó algo parecido con las películas, nos enseñó que el miedo estaba relacionado con las bandas sonoras y los sonidos de las películas, que si le quitábamos el volumen no tenía que darnos miedo y fue así como vimos películas como El Exorcista, Encuentros en la tercera fase o Gremlins.

Con el caso de la película de Ghost no existía un problema de generar miedo, era un problema de escenas no aptas para menores de 16 años. Si, la escena de la alfarería. Mi madre tenía la película grabada en una cinta VHS pero empezaba justo cuando Patrick Swayze y Demi Moore volvían a casa y les atracaban, ni antes ni después. Así que estuve años pensando que la película empezaba ahí. Con el paso del tiempo vi referencias a esa escena pero no me dio por relacionarlas con esa película hasta que un día la pusieron por la tele y me di cuenta de que nunca la había llegado a ver entera. 

Y para aquellos que no habéis llegado a ver la escena en cuestión. Voy a facilitaros las cosas para que no os pille por sorpresa como en mi caso. Eso si, en esta ocasión y como ya os imaginaréis, la escena ha sido mejorada para que cause una mejor sensación acorde a los tiempos que corren. Que lo disfruteis!

Directos al final

A mediados del año pasado, antes de que se desarrollasen una serie de catastróficas desdichas, tuve la suerte de poder asistir a un concierto de esos grupos que pensé que nunca llegaría a poder ver en directo. El grupo en concreto era Extreme, una banda que se fundó a mediados de los 80 y que muchos recordarán por una de las canciones mas ñoñas que existen y que, casualmente, no es del estilo del resto. Imaginaos en los tiempos del emule la de contenido audiovisual inapropiado que descargué intentando hacerme con la discografía de ellos, entre otras cosas porque su segundo disco se llama Pornograffitti. Podría hablar mucho de ellos, pero solo diré que, según ellos mismos, cada vez que una discográfica les ofrecía un contrato ellos estaban oyendo algo de Queen.

Temazo ñoñil que todos recuerdan

El caso es que mientras disfrutábamos del concierto, justo delante mía tenía a una pareja que captó mi atención. Estaban, al igual que el resto pendientes del concierto, ella se ausentó unos minutos y al volver fue directa a el y le dijo algo así como: -No aguanto mas, no puedo mas y estoy harta-. Él se quedó con cara de intentar comprender la situación mientras ella le miraba con cara de enfado y le hablaba diciéndole todo lo que necesitaba. Recordad que estábamos en un concierto, por lo que ella hablaba gritando, no por odio o igual si, pero el volumen de la música no le dejaba hablar en otro tono y a eso hay que añadir el tema que sonaba de fondo mientras todo esto ocurría: Hole Hearted.


Y ahí estábamos, justo detrás de la pareja en cuestión, contemplando cómo se desarrollaba la situación. Él intentaba pasar su brazo por encima del hombro de ella, ella se apartaba con gesto de rechazo y vuelta a empezar hasta que sonó la canción mas ñoña del grupo ¿cómo no? y ahí ya se suavizó un poco la situación. La canción finalizó y todos aplaudíamos enérgicamente, claramente por la reconciliación de la pareja, la canción casi que ni la cantó la banda porque hicieron lo típico de dejar cantar al público... ya que pagáis por la entrada, cantad vosotros también.

Parece ser que este tipo de situaciones es mas común de lo que parece (lo de tener bronca en un concierto, no lo de que cante el público, que también). Concretamente una de las personas que nos acompañaban en el concierto de Extreme me contó que unas semanas después, en otro concierto también hubo un acompañante que desapareció sin dejar rastro de forma repentina, usando el típico "voy a por tabaco".

Desde aquí hago un llamamiento a todas aquellas personas que van a dejar a alguien para que no lo hagan así. Es tan fácil como hacerlo antes o después del concierto. De hecho es toda una encrucijada porque si es antes puedes quitarle las ganas de concierto a la otra persona y si es después igual estás aprovechándote. En cualquier caso, y por el bien del resto de asistentes, habladlo fuera. 

Esto es menos ñoñito


sábado, 17 de mayo de 2025

Audiovisuales en pimentón

Todos tenemos recuerdos en experiencias laborales pasadas que son dignas de mención, al igual que en su día escribí aquí mismo sobre el "cliente bucle" y al igual que hoy mismo he tenido el placer de atender a alguien que se ha presentado con la frase: -Soy Carlos y soy cliente de aquí-; mientras estrechaba mi mano y yo con la otra sacaba confeti y un matasuegras del bolsillo para celebrarlo. Todos sabemos que esa presentación no pronosticaba nada bueno.


Porque así somos, presumidos de marca cuando podemos y pobrecitos de pasta cuando no. Dejaremos este caso sin solución para otro momento pero que nos deja un buen comienzo. 

Una amiga (que considero mi mejor amiga aunque yo no soy su mejor amigo) recepcionista de un hotel me contaba que era muy recurrente que la gente se presentase diciendo de donde venían. Un detalle muy valioso para  quien lo quiera pero que, realmente, no aportaba información que necesitase saber. Si vas a comprar una lavadora, normalmente es que la necesitas, no tienes que decir que tienes una de la marca que sea y que la heredaste de tu tía abuela que en su lecho de muerte te la asignó en su último aliento. Necesitas la lavadora y ya está, no importa nada mas allá de lo que te vayas a gastar y algún otro detalle de lo que busques, es mas, no creo que esa información adicional vaya a necesitarla nadie.

Si habéis trabajado en comercio seréis testigos de situaciones que carecen de una lógica real y que, a fin de cuentas, utilizará el vendedor para reorientar tus necesidades o crearla. El cliente busca el consejo de su amigo el vendedor, que no es que quiera colarte lo que mas le beneficia (monetariamente o en relación a otras gestiones), sino que estés contento con lo que necesitas.... o igual no, cada uno somos de una forma.

Trabajar en esto da para mucho (incluso para escribir un blog 😉). En esta ocasión quiero recordar un cliente que solía preguntar siempre por películas para adultos. La curiosidad es que, en función de a quién preguntase, lo decía de una forma. A mi me preguntó por películas eróticas, a mi compañero por películas pornográficas y cuando le indicábamos que no teníamos ese tipo de artículos en tienda la respuesta era: -¡Qué pijoteros sois aquí! Ponéis esos videos picantones... y claro...-. 

No culpo a ese señor de su decepción por dos razones principales: la primera es que el comercio en el que me encontraba trabajando en ese momento tenía (y tiene aún) la fama de que puedes encontrar todo en él y si no lo tienen te lo buscan; la segunda razón era que por aquel entonces en la sección de televisiones no había demasiado buena señal de antena y solíamos tener puestos videoclips del momento en todas las pantallas a la vez para que fuera un poco mas llamativo. Por una parte se agradecía porque teníamos música actual sonando en el departamento, por otra parte era una práctica que podría haber costado un disgusto a la empresa por derechos de autor y reproducción sin permisos de copyright y por una última parte la razón por la que el señor estaba "disgustado"... por llamarlo de alguna forma.


Como opinión personal creo que el problema que realmente existe es que se ha malacostumbrado al consumidor, se ha perdido el concepto de lo que es una necesidad y se consideran prioridades lo que son comodidades. ¿Recordáis cuando se compraba más pan porque al día siguiente la panadería no abría?

miércoles, 14 de mayo de 2025

4ndy + Lu'k's = ¿?

Fue hace unos años, en una de esas tardes en las que hace bueno y sales a tomar algo con unos amigos y que parecía que no iba a dar para mucho más de lo que viene siendo un tardeo. 

Nos encontramos, nos saludamos y empezamos a hablar para ponernos al día. Hablas del trabajo, de los planes que tienes para el verano, de en qué estás metido en ese momento (lo normal en estas ocasiones). Se echa en falta a alguien, la pareja de una de las chicas que es batería profesional y se uniría a nosotros mas adelante. Ella misma nos comenta que su chico estaba de ensayos porque en ese momento iba a ser el batería en la gira de "Andy y Lucas", una buena noticia teniendo en cuenta que es una oportunidad de trabajo. En ese momento otra de las personas que nos acompañaba dice: -Yo tengo una teoría sobre "Andy y Lucas"-. Reina el silencio, todos permanecemos expectantes deseando oír esa teoría.

-¿Cuál es tu teoría? ¿no cantan? ¿hacen playback? ¿se intercambian para que no se llegue a saber nunca quién es Andy y quién es Lucas?- preguntamos para intentar saber de qué se trataba y, como respuesta, nos indica que no tiene que ver con eso realmente, sino con el nombre. Nos dice: -Andy y Lucas, ¿a qué os suena el nombre?- respondemos: -¿A Andrés y Lucas?-. Según la teoría, los nombres de Andy y Lucas no estaban colocados así de forma aleatoria, no quería decir que se llamen realmente Oriol y Josep, sino que la colocación estratégica de los nombres en ese orden era por tratarse de un recurso retórico para vincularlo a la palabra "Andalucía". 

Aunque puede llegar a cuadrar, nuestra primera reacción al oírla fue poner cara de "ni de coña", básicamente porque no creíamos que tras la elección del nombre llegara a haber una razón como tal, pero teníamos la opción de preguntar al ausente que estaba con ellos en ese momento sobre dicha teoría y que saliéramos de dudas. 

Eressshhh mi mejol amigo, dame un besico!

La tarde continuó, el que presentó la teoría fue a gestionar unos asuntos pendientes y los que quedamos fuimos en la búsqueda del batería que podía confirmarnos la misma. No es que fuéramos a buscarle para eso precisamente, pero al encontrarnos era inevitable decírselo. Expusimos la teoría y su reacción fue aplaudirnos mientras decía: -Para nada ¿a quién se le ha ocurrido eso?-. Al explicarle de dónde salía la teoría y quién nos la había expuesto originariamente, le planteamos que, cuando se encontrasen, en medio de cualquier conversación relacionada con el grupo, podría soltarle un: -Por cierto, ¿sabes que el nombre está puesto así porque es un anagrama de la palabra "Andalucía"?- para comprobar la reacción. Inicialmente nos dijo que no creía que fuera buena idea, que sería una jugada un poco fea y que prefería no hacerlo, así que dejamos el tema en ese punto. 

Llegó la noche, empezaron a llegar amigos de unos y de otros y finalmente sumamos unas 15 personas, incluyendo a los que estábamos al inicio, los que se fueron y los que volvieron. Estábamos comiendo, con conversaciones cruzadas a lo largo de la mesa, cuando de repente se oyen unos gritos desde un extremo de la mesa: -¡LO SABÍA! ¡SI, JODER, LO SABÍA, OS JODÉIS!- Todo esto acompañado de golpes en la mesa que fueron interrumpidos antes de que alguien empezase a dar volteretas y saltos mortales cuando le dijimos: -No te vengas arriba, que le hemos dicho nosotros que te lo dijera.- 

En un primer momento la cara del afectado fue de "no entiendo nada, ¿he ganado?", después cambió a la de intentar digerir lo que había pasado (momento que temí que desembocara en un enfado) y finalmente terminó con el comentario: -¡Qué broma mas buena!-  momento en el que pude respirar tranquilo. 

Con el paso de los años, a veces comentamos la teoría y el momento de euforia del que pudimos ser testigos. La persona que creó esa teoría sigue defendiéndola y, a veces, hasta pienso en preguntar directamente a "Andy y Lucas" si es cierta... pero también creo que hay cosas que el mundo no está preparado para saberlas aún. 


Lo que si que creo que tenemos es el derecho saber quién es Andy y quién es Lucas, uno de ellos es el que ganó y perdió peso y el otro... también, si... (aunque ahora con lo de la nariz es mas fácil saber cual es cada uno).

sábado, 10 de mayo de 2025

Ingenuo

Hay palabras que suenan de una forma diferente a lo que realmente quieren indicar.

No es un problema de su significado o de el origen de la misma, es mas bien que solemos vincularlas a alguna situación que nos hace darles un uso que no tiene por que ser el adecuado.

También es bastante habitual que escuchemos a alguien usar palabras o expresiones de forma recurrente y cuando las digan otros, aunque sea de forma correcta, no podamos evitar relacionarlo con quien le da un uso incorrecto. Como ejemplo personal, se asocia la palabra "friki" como si eso fuera a ofendernos a los que lo somos, cuando realmente podemos estar incluso orgullosos de serlo (tenemos hasta nuestro propio día internacional, apuntad el 25 de mayo).

Be friki my friend

Recuerdo a alguien que solía utilizar la expresión "pero no te equivoques" y lo que decía a continuación podía ser un pensamiento profundo, la solución al hambre en el mundo, una crítica sobre la situación laboral del país (aunque no había dado un palo al agua en su vida) o una receta de pollo al chilindrón. 

Otra de las situaciones que me llaman la atención es el uso de expresiones que me hacen pensar un "verás la que suelta". Se puede aplicar enfocada a un tema del tipo "yo no soy machista, pero (la burrada machista que quieras)" o se pueden hacer mas genéricas como "En mi humilde opinión (lo mas egocéntrico que se te ocurra)". Los memes se hacen solos. Me hace pensar en lo hipócrita que podemos ser todos, porque todos lo somos, todos tenemos un punto en el que nos encanta fardar de algo que criticamos. Tranquilos, eso no nos hace ni mejores ni peores de lo que somos. 

Siguiendo con las definiciones, tengo un caso particular en el que una persona me describió en dos palabras. La frase literal es: -Eres prudente e ingenuo a partes iguales.-

Lo de "prudente" no suena tan mal, uno intenta hacer las cosas bien (lo intenta, no tiene por que hacerlas bien, no tiene por que hacer lo correcto, seamos realistas) y procura que no se le descontrole demasiado la situación o que todo vaya en el orden que debe (aunque no esté del todo bien y aunque no vayan a ser tan graves las consecuencias). 

Lo de "ingenuo" al principio me sonaba fatal, inevitablemente pensaba que cuando alguien te llamaba ingenuo te estaba llamando tonto (que tampoco es que yo sea muy listo), la típica situación en la que alguien te dice: -Qué ingenuo eres-. En mi cabeza (esa misma que está llena de ideas peleando por salir y que provoca hematomas en mi cerebro si no abro la boca) tenía la sensación de que me habían definido como un pardillo, culpa de querer enfocarlo como tal en ese momento. 

Estuve dándole vueltas a esa palabra, con una peculiaridad, cada vez que intentaba pensar en ella no conseguía recordarla. Por alguna razón pensaba en la palabra "incrédulo", por lo que hace unos días decidí preguntar a la persona por la palabra que no conseguía recordar. Aunque la primera respuesta que me dio fue: -Y pretendes que me acuerde?- a los pocos segundos me la había dicho, no se si debido a que realmente soy un ingenuo o a que le vino a la mente la conversación. 

Ya con esa palabra a buen recaudo (y apuntada para que no se me olvide... quizás debería tatuármela) decidí buscar una definición formal, la RAE: Ingenuo, nua; Adj. Dicho de persona: Que se comporta de manera sincera e inocente y sin pensar mal de los demás. Ejemplos: No seas ingenuo: si te ha ayudado, algo quiere de ti. Te timan porque eres un ingenuo.

Después de leer la definición y comentarlo con otra persona me convencí de que no era un concepto tan malo, simplemente había querido enfocarlo como tal por algún motivo. Y una vez aquí... ¿soy realmente ingenuo? El ejemplo de la definición tiene la respuesta... pero esa es otra historia.

sábado, 22 de marzo de 2025

Llorar

Siempre he intentado tomarme las cosas con humor. En uno de mis primeros trabajos una compañera (que posteriormente fue mi tutora laboral en otra empresa) me dijo que envidiaba que tuviera un enfoque positivo. Era un trabajo de verano, tenía 22 años y necesitaba estar ocupado para no pensar en otras cosas, pero era cierto. Mi enfoque era que ya había cosas que te hacían estar triste sin que lo quisieses y si estaba en mi mano que sonrieras ¿por qué no intentarlo? Irónicamente ese mismo verano fue testigo de verme llorar como si me hubiese quedado vacío (cosas del verano y de sentir mas de la cuenta). 

Llorar es natural, es necesario, es una sensación que experimentamos para bien, para mal o sin saber muy bien por qué. Simplemente nos pasa. Podemos pensar que llorar no soluciona nada pero a mi me gusta creer que tiene utilidad mas allá de lo que a simple vista puede parecer.

Recuerdo haber llorado tantas veces... haberme dicho "una y no más" y haberlo cumplido, haber llorado en silencio, haber llorado de forma escandalosa, haber llorado por ti, haber llorado por mi, haber llorado para ti y haber llorado para mi. Llantos por todo y llantos por nada. 

Si, me está quedando muy de artista incomprendido... pero antes de irme a la calle a dar cuartillas con poemas escritos a las parejitas que están de cañas en los bares (y porque está lloviendo) he decidido nombrar canciones que me han hecho llorar por uno u otro motivo. No tienen por que ser canciones tristes realmente, digamos que es algo autobiográfico. Si habéis visto la película "Alta fidelidad" podría asemejarlo a la forma en que John Cusack ordena sus discos (y si, debería leerme la novela...).

"Con vistas al mar" de Quique González. Tenía unos 16 años y me pasaba el día escuchando este disco, me saqué el carné de conducir y tenía la cinta siempre puesta. Cuando sonaba esta canción me parecía de lo mas bonito que había oído y que podía llegar a tocar yo mismo con la guitarra. Pasó el tiempo, mi situación cambió y cuando volvía a oír esta canción venían a mi mente primeras veces de adolescente. Me hacía llorar por diversos motivos, por nostalgia, por rabia... incluso llegué a odiar la canción porque me hacía sentir culpable al haberla compartido con alguien que creí que no se lo merecía.


"Arms around your love" de Chris Cornell. Me pilló redescubriendo a este cantante en un momento en el que estaba sólo y un poco inestable mentalmente. Momentos de tener demasiado silencio en casa y de hablar solo por los pasillos. Uno de esos días necesitaba hablar con alguien, con quien fuera y absolutamente nadie contestaba al teléfono. Me hacía llorar porque me sentía culpable de la situación, se habían torcido algunas cosas y otras no llegaba a entender cómo funcionaban. Con el paso del tiempo llegué a darme cuenta de que no era necesario entenderlo. 


"Suite for Forrest Gumb" de Alan Silvestri. Esta composición perteneciente a la banda sonora de la película no es que me recuerde a nada en particular sobre una experiencia pasada, simplemente es oír el inicio y me parte el alma, supongo que es porque la vinculo a la vida del personaje, en cómo de dura puede ser la experiencia desde que se es un niño con capacidades diferentes al resto. También es cierto que la pieza conforme avanza cambia su melodía convirtiéndola en algo mas alegre o esperanzador. Me hace llorar porque me es inevitable que ese inicio después de dejar a Tom Hanks sentado en el banco me haga pensar en toda la dureza que pudo encontrar (aunque el personaje probablemente no era consciente, ya que era pura bondad).


"Everybody wants to rule the world" de Tears for fears. Este caso es un poco peculiar, la canción me encanta, es un referente a mi niñez y sonaba en la radio muchísimo. Al oírla me recuerda a las tardes de domingo en casa de mi abuela paterna mientras mi tía se iba a Sevilla para estudiar en la universidad. Me hacía llorar de niño porque era un recordatorio de que era el día en que pasaba lo de todos los domingos. Ahora la escucho y me produce alegría porque me hace sentir afortunado por esos domingos. Me encanta la versión en directo que hacen actualmente, totalmente recomendable.


"These are the days of our lives" de Queen. Estaréis pensando: ¿Cómo no iba a entrar una canción de tu grupo favorito? Pero quizás os equivocáis de motivo. Evidentemente Queen ha estado y sigue estando presente en mi día y, por esa misma razón, es comprensible que haya llorado con sus canciones. Siempre han estado ahí, en mi walkman, en mi MP3, en mi mente tarareándose, en buenos y malos momentos pero no para hacerme llorar. Esta canción me hizo llorar por dos razones concretas: La primera es que se trata de la última grabación en la que apareció Freddie para un videoclip y eso me hace pensar en el momento de seguir siendo un artista hasta el fin de sus días, en mantener la compostura pese a que a los pocos días no iba a seguir con nosotros y en que, aunque podamos ser conscientes del deterioro de la enfermedad en él, nos trasmite tranquilidad (y esa última frase, por dios!). La segunda razón es que existe un videoclip alternativo que, según se decía en los tiempos en que no podíamos buscar todo en la wikipedia, se hizo en colaboración con animadores de Disney y que se convirtió en una rareza al "renegar" su colaboración por los motivos que la casa del ratón considerase oportunos. 


Bonus track:

"Crying in the rain" de A-ha. Aunque esta canción es de los Everly Brothers, esta versión me gusta mas que la original. El video me parece tan de los años 90 que no me canso de verlo (me recuerda a películas del tipo "the breakfast club" o "el club de los 5" porque a alguien se le ocurrió que era el mejor título que se le podía poner en castellano), me encantan esos movimientos de cámara. En realidad no me ha hecho llorar pero me parece la mejor forma de explicar que, si necesito llorar, lo puedo hacer sin preocupar a quien quiero.

jueves, 13 de marzo de 2025

El rey del reiki

Esta historia empieza en un día de trabajo, en turno de mañana, en uno de esos días en los que no hay especial afluencia de clientes, un día aleatorio en el que, sin llegar a contemplar la posibilidad de que ocurriera, te cruzas en tu camino con alguien que no te deja indiferente.

Allí estaba yo, dentro de mi rutina, con mis labores, bronceando mi rostro con la luz artificial mientras revisaba la mercancía del lineal cuando recibí la señal de un ente, una energía, una luz, una voz que decía: -Disculpa, ¿trabajas aquí?- 

Sabias palabras para asegurarse de que mi vestimenta, que era la misma que la de las 50 personas que trabajaban en el mismo lugar, y mi chapa identificativa con mi nombre y apellidos no eran algún tipo de señuelo para generar confusión al resto de seres que se encontraban allí.

Ahí estaba el, delgado, aproximadamente de mi misma estatura, casi sin pelo, con barba canosa de 3 días y con un ojo vago. Me miraba fijamente... o igual no, la verdad es que yo no sabía bien a qué ojo mirarle.

Hasta aquí todo era normal: cliente que busca un producto y tu, haciendo tu trabajo, le asesoras: -Busco una grabadora de audio-. Podría ser así de fácil, pero no... -Es que doy clases para canalizar la energía, para estar en línea con el universo, para que podamos alinearnos con el planeta-. Intentando tener una reacción objetiva, yo asentía con la cabeza intentando parecer interesado en su secta de meter los dedos en el enchufe y, probablemente, ahí fue cuanto la otra parte se vino arriba y mientras hablaba conmigo me agarró del brazo con una mano mientras con la otra pasaba la mano por mi antebrazo diciéndome que irradiaba energía. A los pocos segundos paró y me dijo que volvería para comprar el producto que, evidentemente, no llegó a adquirir nunca. Todo quedó en una extraña anécdota.

Tuve una compañera de piso que estaba muy puesta en ese tema, el reiki, el chikung, los mudras... incluso asistía a congresos y eventos o retiros espirituales en los que no se realmente que hacían pero venía muy ilusionada. Los que estábamos a su alrededor temíamos que estuviese metida en algún tipo de secta pero éramos consciente de que no tenía maldad alguna y pudimos sentarnos con ella para comprobar que no estaba perdiéndose en campos peligrosos. 

Incluso apareció un día por casa con una amiga que se hacía llamar Abhá y que se definía como una chamana (porque lo de chavala le pillaba en un rango de edad un poco elevado). Fumaba como un carretero pero se dedicaba a decirme que la televisión era nociva porque la vida es continua y la imagen es discontinua (si, era la versión femenina de Ghandi... a la que podríamos llamar Gandía). 

Recuerdo un día que se celebraba el día mundial del agua y nos "invitó" a que proyectásemos nuestras energías y nuestros sonidos a los focos de agua que tuviésemos cerca para que la energía de la música se unificara por todo el mundo mediante el disolvente universal que es el agua. ¿Pretendía quizás que me pusiese a tocar la flauta metiéndola en el váter?

El tiempo pasó y, posiblemente debido a una espiral energética del universo (NO), volví a cruzarme con el ente del que hablaba al principio, que actuaba como si no nos hubiésemos visto nunca. ¿Cómo iba a olvidar ese ojo vago? Casualidades de la vida, resultó ser el hermano mayor de mi compañera de piso... todo empezaba a cuadrar. 

Y empezó la lección, que se basaba en ir comprobando la energía de todo aquél o aquella que tenía cerca pasando la manos por las espaldas, brazos o piernas de quien podía. Al principio todo era alegría, todo eran caras curiosas... hasta que empezó a parecer que el fundamento de comprobar la energía del prójimo se basaba en sobar al personal, por lo que el semblante de los presentes iba cambiando hasta el nivel de invitarle a irse. 

Y comenzó el debate sobre si estaba justificado un comportamiento poco convencional con la excusa de ser "un sanador". 

Sin atreverme a concretar de qué, no dudo que era el rey...



sábado, 15 de febrero de 2025

Vivir de la lealtad

La vida está para vivirla y, cuando llegue el momento que corresponda, para morirla también. 

Y es que, a fin de cuentas, lo único que podemos tener claro es que vivimos y nos vamos a morir en algún momento, a no ser que sea cierto eso de de pertenecemos a una simulación... quizás las hermanas Wachowsky estaban intentando abrirnos los ojos de algún modo, pero aún así, igual también nos morimos... o igual no. 

Supongo que todo forma parte de algún tipo de aprendizaje, algún tipo de prueba o simplemente ocurren porque tienen que ocurrir (algunos dirán que el universo ha querido que sea así). A veces pasan cosas, algunas de ellas sin importancia y otras a las que les damos mas de las que realmente merecen.

Quizás haya demasiadas cosas que contar... o que callar... después de todo la ignorancia es la felicidad.

Una noche alguien, mientras hablaba de su situación sentimental que había finalizado después de 30 años, me dijo que lo que buscaba era a una persona que fuera leal. Inevitablemente lo relacioné con el concepto de fidelidad pero fue la misma persona la que me explicó que no vinculaba un concepto con otro, que la lealtad por alguien, desde su punto de vista no tenía nada que ver con la fidelidad. 

Hoy me decidí a buscar el concepto en el diccionario. Supongo que realmente no era la palabra exacta para definir lo que necesitaba (o es bastante probable que estuviera intentando decirme algo pero yo no lo pillase... fue una noche un poco larga). Y, aunque la definición en este caso no ayude, quiero entender que con alguien leal se refería a alguien que esté ahí donde le necesitas, alguien con quien poder contar y que te de su respaldo a las buenas y a las malas o quizás una conexión (o desconexión) que te haga sentirte en un lugar secreto.

Las definiciones que da el diccionario son estas: 1. adjetivo. Que guarda a alguien o algo la debida fidelidad. Usado también como sustantivo. Similar: fiel. 2. adjetivo. Fidedigno, verídico y fiel, en el trato o en el desempeño de un oficio o cargo. Similar: honrado, honesto, fidedigno, legal 

Sinceramente, es muy probable que nunca lleguemos a saber a lo que realmente se refería, pero me hace plantearme otra idea puesto que el origen de nuestra charla estaba basado en los sentimientos, la afectividad o las relaciones. 

La idea es que "nadie se muere de amor"... si, ya podéis hablar con Shakespeare y pedirle explicaciones, porque es así, muchos hemos pasado por tener un corazón roto o un nudo en el estómago, el cuerpo cortado o simplemente montarnos una película que nos gustaría que fuese "el diario de Noa" pero es mas bien "Pagafantas". Y si Paz Vega decía en "Lucía y el sexo" que se moría de amor, yo la recuerdo muy viva (y muy desnuda). 

Desde aquí podemos plantear: si no se puede morir de amor, salvo el caso de alguna enfermedad venérea ¿se puede vivir del amor? Y con esto no me refiero a algo económico o monetario como abrirte un onlyfans, ser propietario de apps de citas o hacer girar el bolso en un polígono (con todo el respeto) ¿puede realmente hacerlo o quizás estamos ante otro error de concepto? 



En cualquier caso, intentemos ser leales (sin tener que ser fieles) con nosotros mismos.

Han sido muchos años sin escribir, mil perdones!


miércoles, 15 de junio de 2016

Suministro viral

Llaman a la puerta, abro y aparecen dos jovenes con aspecto de querer venderme una enciclopedia, reclutarme para la lucha de los últimos días o abrirme los ojos sobre la profecía de Fernando Arrabal. Es la estrategia actual, visitarte en casa para que no pierdas tu tiempo. El primer paso consta en preguntar, con nombre y apellidos por el títular de la factura de suministros, no se si en realidad lo traían preparado o en realidad se habían dedicado a mirar los nombres que aparecen en los buzones del portal.

La primera imagen, por suerte o por desgracia, es la que cuenta y es algo a lo que se le intenta quitar importancia por el tema de los prejuicios (esos malditos siempre presentes). Imagen de contraste, por una parte un traje perfectamente conjuntado con camisa blanca y corbata roja, de lineas marcadas como recién salido de la tintorería, por otra parte la versión maligna del comercial con un traje de talla mayor a la del usuario, camisa hawaiana y corbata delgada (ejecutiva, arreglada pero informal pero no para la ocasión), todo ello aderezado de las arrugas propias de haber metido el traje en la lavadora y no haber tenido la picardía de intentar disimularlo y de ver la tela sobrante de los pantalones acumulada en los tobillos de la persona que tienes delante (es lo que pasa cuando te abre la puerta alguien que ha trabajado de traje establecido por tu empresa y ha tenido que amoldarlo a su talla para no sentirse como vestido en un traje de buzo). En resumen, tenía delante mía a Mufasa y a Scar (maldita manía de Disney de jugar con las apariencias).

Despues de la primera impresión viene la hora de hablar. Presentación de rigor con estrechamiendo de manos sin que lleguen a dudar en que les ha abierto la puera un chico cuando pregutan por una chica. Y comienza el discurso. El planteamiento continua con decirme que están comprobando que se me esté realizando el descuento pertinente y que los impuestos derivados se están declarando en mi comunidad autónoma. Mi cara de "¿qué me estás contando? Que estaba haciendo la declaración de la renta cuando habéis llamado a la puerta" se hizo notar.

Pregunté por la importancia de lo que me acababan de decir, mas que nada porque el planteamiento que me habían soltado quedaba como si estuviera defraudando al fisco quedándome con esos impuestos y fueran agentes con la intención de multarme. Fue entonces cuando, al fin, me dijeron el nombre de la empresa para la que trabajaban (evidentemente, la competencia de mi suminitradora, por supuesto) y me explicaron que cada empresa pertenecía a una zona a la que declaraban sus impuestos... con la mala fortuna de hacerme la comparativa con Andalucía, comunidad autonoma de origen propio. Despues del discurso patriótico les comenté que me daba exactamente igual el hecho de que mis impuestos se fuera a uno u otro sitio mientras se me diera el servicio.

Justo ahí hubo otro cambio de enfoque que consistía en informarme sobre la dureza del trato a puerta fria, el trato al cliente, el trato al público y sus funciones en la empresa. Asuntos que, en realidad, no tenían demasiada utilidad. Mordiéndome la lengua para no decirles que la mayoría de los trajes no pueden meterse en la lavadora, les comenté que todas las decisiones del suministro eléctrico las debía tomar el títular y que, por lo tanto, no era yo la persona adecuada para decir nada, así que me despedí deseando un buen día.

Sin embargo, no podía evitar pensar en el método de concienciación basado en la evasión de impuestos y el patriotismo del usuario. Evidentemente, el método funciona y es esa la razón por la que se utiliza y este tipo de "encuentros" hace que cualquiera que comparte lo que sea en redes sociales para que le regalen un smartphone nuevo termine picando en lo que no tendría tanta importancia si se analizase.

martes, 31 de mayo de 2016

Act/Apt/Acr/itud

Pasar la esquina despues de que vieras una alternativa a tu situación laboral y encontrarte con alguien en una situación opuesta pero relacionada da para mucho. Ambos os desahogais e intentáis encontrar la cura para todo lo que falla actualmente.

Desde mi lado había hecho una entrevista de trabajo de esas que no te daban demasiada esperanza en que algo cambiase. Muchas preguntas personales, cultura general y técnicas, realizadas por un asesor externo, para decirte que ya te llamarían si es que le interesabas a la empresa en cuestión. Pasaron unos dias, menos de una semana y recibí una llamada en la que me decían que la empresa estaba interesada en conocerme y que me llamarían para hacerlo la semana siguiente. Buenas sensaciones y comienzas a creer que algo puede cambiar... pero solo eso... creer en algo para que despues nunca llegara esa llamada que habían concretado contigo. Quizás no era el momento o es mejor así ¿por qué no darle un enfoque espiritual y decir que los astros han querido que el destino sea ese?

Desde el otro lado el asistente a una charla formativa sobre como hacer una entrevista. Gente con poca experiencia laboral, de edades variables entre los 22 y 35 años a los que se orienta sobre el comportamiento ante el entrevistador. Todo establecido por un manual en el que se analiza el lenguaje corporal/comunicación no-verbal, respuestas a dar relacionadas con el salario deseado, disponibilidad y demás factores con los que comprobar si eres el candidato ideal para la oferta de trabajo en cuestión. La formación académica, tus dotes para desenvolverte o tu sinceridad pasan a un segundo plano porque se te va a juzgar por las respuestas que el entrevistador quiere oir, tu forma de estrechar la mano o si cruzas las piernas debajo de la silla (sin mencionar esos casos extremos en los que se exigen habilidades para comprobar hasta qué punto eres sumiso para la empresa).

Inevitable el pensar que alguien con un manual estudiado es el que tiene su oportunidad, independientemente a valores personales, dotes comerciales, formación o incluso por encima de la suerte. Lo correcto queda establecido por algo que escapa a la realidad y opinar realmente sobre cuánto quieres cobrar, cuánta responsabilidad estás dispuesto a asimilar o si  vas a comprometerte tanto como para hacer horas extras no pagadas te cerrarán las puertas... y así es, cederemos con tal de tener peores condiciones y sin valorarnos profesionalmente por un salario inferior a lo que nos merecemos pero con una imagen empresarial impecable que, en realidad y lamentablemente, no nos servirá de nada porque a la hora de la verdad habrá otro sujeto dispuesto a seguir el manual.

martes, 12 de abril de 2016

Scrooge


Soy un cascarrabias, si, definitivamente lo soy y no puedo negarlo. Me irritan tantas cosas... Y no sé si tendrá que ver el hecho de que me hago mayor (en realidad me hago viejo de repente, pero no como el de los Celtas Cortos... Con mas pelo). 

Recuerdo estar en un concierto y ver junto a mí a una chica, sentada en el suelo, whatsappeando mientras el resto observaba al grupo. Me pregunté por qué disfrutarlo así e intenté buscar una explicación a su actitud, aunque quizás debí haberle restado importancia. En ese mismo concierto tuve la sensación de ser el más viejo de la zona, aunque aparentemente era el más alto y creí que tenía explicación lógica por cierta inclinación del suelo hacia el escenario... Pero no, al acercarme más al escenario me di cuenta de la aterradora verdad.

Después del concierto todos seguían de fiesta,... Todos excepto yo. A la mañana siguiente trabajaba y tenía que mostrar, como siempre, mi mejor cara para los demás. 

Desahógate, haz una locura, disfruta de la vida,... A veces ni siquiera apetece.

Pero es así, es una necesidad. ¿Qué tiene de malo? Perder el tiempo pude ser una inversión tan disfrutable como otras. A veces no apetece sonreír. Simplemente es eso.


miércoles, 27 de enero de 2016

Grandes revelaciones publicitarias: Punset

Nos pasamos gran parte de nuestros días viendo la televisión y es mas que evidente el anzuelo que se nos lanza de forma continuada con el fin de que recordemos una determinada marca o producto. A veces nos encontramos con productos y marcas genuinas que nos sirven de referencia para cada ocasión. Pero la parte divertida nos la encontramos cuando al guionista del anuncio se le va la cabeza e intenta que el reclamo se presente con rebuscadas lógicas o extrañas asociaciones (como ya expresó en su día la gran Ana Belén Rivero).

Una de mis imágenes publicitarias favoritas es la de Eduard Punset... porque a alguien se le ocurrió que este hombre, de cuantiosos conocimientos, con su gran programa (que eliminaron de la parrilla despues de tanto tiempo, quizás por dar su apoyo al 15-M) era la imagen perfecta para convencer a la gente de lo que debían comprar. Una persona inteligente no puede estar equivocada, si incluso doblaba su propia voz para que entendieramos lo que decía cuando hablaba en inglés, si le pone voz a personajes de Pixar, si nos cuestionas temas profundos como el origen del universo, si nos hace pensar sobre los viajes al interior de la mente ¿cómo va a estar equivocado? Pues eso, lo mas inteligente que puedes encontrarte en televisión y a las grandes cabezas pensantes del mundo de la plublicidad no se les ocurre otra cosa que ponerlo jugando con una Nintendo 3DS y pidiéndole opinión. Y aquí es donde viene el momento crítico, cuando el mismo se pregunta "Pero ¿cómo hacen esto? es la realidad descodificada, sin ambages". 

¿En serio? Bueno, exigencias del guión, supongo... o eso sería lo ideal porque, no contentos con la gran revelación de asombro y duda de nuestro sabio televisivo favorito, alguien vuelve a tomar la decisión de intentar explotar un poco mas la situación, esta vez, haciendo que se produzca una interacción directa entre Punset y su avatar. Y esque ¿cómo podríamos dudar que nos entienda alguien que tiene el pelo igual que nosotros? Estoy segurisimo que Garfunkel y Krusty el payaso le entienden perfectamente.

Parece que la imagen de Eduard aún podía dar mas de si pero esta vez, en un intento de arreglar el segundo anuncio (donde el avatar de Punset tenía tortícolis y se movía tieso... pero con el pelo igual) y dando un toque mas intelectual al asunto, se optó por utilizar uno de los videojuegos de mayor impacto en la consola que desafiaba el intelecto del jugador. Esta vez se intenta dar un giro a la situación de un señor que lo flipa con una maquinita y se orienta el mensaje a un público mas adulto e interesado en ejercitar su mente. Parece que el propósito oculto era que se tomara mas en serio al interlocutor, por lo que nos obsequiaba con un mensaje directo al final de su intervención que acabó mostrándonos la cara mas malrrollera del mismo (todavía me estremezco al pensar en ello, madres peleandose con sus hijas mientras el dice eso de: -Esh fantashtique-).

Despues de utilizarle como imagen de tan innovador producto (imágenes 3D sin gafas) y ponerle en el aprieto de tener que amenazarnos mientras quedamos como inútiles buscando problemas a alguien se le ocurrió que fuera emblema de algo mas serio... como el pan de molde. Grandes conocimientos aportados a esos domingos de resaca en los que no hemos podido ir a comprar el pan con la enorme resaca derivada del sábado y no te queda otra que comer pan bimbo para acompañar a lo poco que te entre en la alpargata seca que tienes como lengua, por no nombrar a que se plante en casa de tres muchachas y les quiera enseñar las pruebas de que algo se ponga duro... Punset, que calenturiento te pones con el mojito...

Había que arreglar esa imagen tan dañina de Punset en modo Arrabal y es cuando se opta por aportar una ayuda de otro chico de moda tan intelectual como él, que pudiera aclarar la importancia de comer un buen pan natural, aunque no deja de ser extraño que ese supermercado con una amplitud digna del hotel Overlook y con una presencia que te persigue balbuceando la frase "¿comerá con pan?" termine incomodándote (impresionante el trabajo del reponedor del pasillo, por cierto). Es lo que tiene el doble horneado, que te puede llegar a volver obsesivo.


domingo, 21 de junio de 2015

¿Dónde estarás?

El tiempo, imparable, plateará nuestras sienes y hará de nuestros recuerdos cenizas y humo. Como decía Ismael Serrano en su canción, es algo con lo que tenemos que contar y que nos hará recordar momentos del pasado cuando veamos algo que nos lo recuerde. Pero, no todos esos momentos nos harán tener un buen recuerdo y, posiblemente, tengamos referencias en nuestras mentes que nos hagan querer olvidar algunos. 

Actualmente, está de moda eso de recordarte por aquello que dijiste o hiciste tiempo atrás. Para bien de algunos puedes ser casi un héroe, pero para otros puedes ser todo un ejemplo a evitar. Las redes sociales están llenas de citas sobre lo que un personaje de sociedad dijo o hizo años atrás. Nadie está a salvo de un cambio de pensamiento y eso, unido a la desinteresada información que ni siquiera nos preocupamos en buscar, convierten una simple frase (que, en ocasiones, no está completa) pueda ser razón de tacharte de lo que no pretendes ser. 

 

Cuando veo citas, frases, videos y demás material audiovisual de hace unos años me pregunto ¿cuánto hemos cambiado en realidad? El dilema que se me plantea reposa en dos pilares: por una parte lo que soy ahora y por otra parte lo que era. ¿Somos, en realidad, los mismos de siempre? ¿Nos hemos convertido en lo que queríamos? 

Podemos estar contentos (o no) con lo que somos, pero el tiempo seguirá pasando, imparable, y dentro de unos años volveremos a pasar por lo mismo. 

Mi madre dice que "el que dice lo que no debe, escucha lo que no quiere" . Así que será mejor que actuemos de la forma que consideremos correcta y seamos, sobre todo, consecuentes con nuestros actos. Y si cambio de parecer, opino lo contrario o dije algo que no era lo que debía: dicho queda, intentaré hacerlo mejor a partir de ahora.

miércoles, 25 de marzo de 2015

El segundo advenimiento digital terrestre

Año 2015, tal como auguraba la profecía nuestro futuro es incierto. Hicimos caso omiso a las señales de aquellos que nos dominan. El plan estaba bien estudiado: una transacción de formas, bandas, herzios, señales, comunicación, definiciones y resoluciones. ¿Tarea sencilla? Posiblemente. ¿Estamos preparados para hacerlo? Posiblemente ¿Estamos preparados para entenderlo? Ni de coña.

Hay varias formas de explicar el por qué de la evolución televisiva. Podríamos resumirlo en que hay que resintonizar para ver los canales porque van a cambiar de posición y, aún así, habrá quien no lo entienda porque todavía hay quien no sabe resintonizar su televisión... que tampoco es tan extraño, leerse el manual es de pardillos.

Aquí viene el ladrillo explicativo, las antenas de televisión captan la señal de forma aerea, si, va por un cable coaxial hasta la tele, pero la señal captada por la parrilla es aerea, lo que llamamos señal por cable es algo muy americano, la tele por cable, qué americano suena ¿verdad? pues eso mismo, americano, no para nosotros. La señal que recibimos viene de un ancho de banda o un ancho de frecuencia que se mide en un margen de herzios y por el que están esparcidos los canales de televisión y radio. La emisión normal está repartida por frecuencias mas bajas y las emisines en alta definición (si, esas con la HD al lado del logo) se empiezan a emitir en frecuencias altas, concretamente entre los 600 y los 900 MHZ para que la emisión pueda mantener la definición deseada. Un buen día nos avisan de que desaparecerán algunos canales, aunque algunos ya habían desaparecido con anterioridad sin dejar rastro y no los echábamos en falta. A partir de ahí empieza a notificarse la oleada de desapariciones programadas para una fecha límite. Es curioso porque en realidad los canales que desaparecen se dedican mas a emitir refritos, resposiciones y peliculas continuamente (ninguna en alta definición). La razón viene por culpa de la telefonía, sí, la telefonía móvil, en concreto por el 4G (si el 3G va mal, pues mete el 4G que va a ir mejor ¿no?).

Al parecer es cosa del gobierno... y dicho así queda como una teoría de la conspiración horrible. El gobierno no paró hasta matar a algunos miembros de la "familia mediaset" en un brutal atropello y que no dejaba de ser un derivado de un contrato. Las compañías telefónicas necesitaban banda aerea para su nueva tecnología móvil y para ello tenían que ocupar el espectro (si, que alguien llame a los cazafantasmas) que iba en la franja de los 800 MHZ. De ahí que se les reservara para garantizar un servicio telefónico fetén y que parece ser que no preocupó a nadie hasta que llegó el momento de reajustar posiciones en la parrilla de canales. De ahi que nos avisaran de tener que resintonizar a finales de 2014 e intentar planteárnoslo como una obligación ofreciendonos incluso ayudas para la adaptación de equipos y antenas (¿os suena?). Un momento... esa zona de los 800 MHZ ¿no está en el margen de la televisión en HD? Correcto, desplazando a los canales que se encuentren ahí y reordenándolos a otra posición... y, por lo tanto, perdiendo parte de señal... es decir, que si quieres ver alta definición te saldrá mejor tirar de internet o un blueray (o de un diccionario de la RAE encima de una silla).

Todas las amenazas de resintonización parecía que iban a satisfacerse a partir del primer día del año 2015, pero fue prorrogado con la excusa de no haber suficientes medios para la adaptación de la mayoría de las viviendas del país (para el que se lo quiera creer). Ahora parece ser que a partir de abril se completará la segunda fase de apagón (ya de verdad de la buena) y que se habrá completado la muda de posiciones de canales.

Por el momento solo podemos esperar a ver que pasa o plantearnos dejar de ver la tele, aunque no supone una preocupación demasiado seria puesto que cualquier compañía de internet ofrece televisión a precios ridículos con contenido bastante mas amplio y en alta definición (lo mas increible es que se sigamos dependiendo de un cable coaxial). Aún así, a lo mejor es el momento de aprender a usar las funciones de "smart tv" por las que pagamos para presumir de que habíamos parado mas por una tele que tiene algo que no sabes usar delante de tu cuñado.

Y hasta aquí podemos pensar que a partir de abril, si nuestra tele se ve (que si, que se verá) tendremos la vida solucionada... pero no... hay algo llamado TDT2 que emitirá en alta definición e incluso en ultra alta definición y el que se haya comprado una tele recientemente se atreverá a pensar que no va a tener problema alguno porque eligió la marca que dice venir preparada para ello (no voy a decir la marca, que es LG) pero, sinceramente, ¿puede venir preparada para algo que no está ni siquiera planteado? es mas ¿no querrás tener algo mejor para entonces? Mientras tanto, disfrutad de lo que tengáis y enhorabuena si teneis una 4K... porque dicen que el teletexto se ve mejor en esas...

lunes, 9 de febrero de 2015

8 apellidos... zasca!

No soy un crítico imparcial del cine, ni soy un cinéfilo, ni puedo hacer un análisis objetivo sobre la interpretación de un actor en un momento determinado. Eso si, no hay que ser un genio para darse cuenta de que Keanu Reeves solo tiene una pose: su cabeza en un angulo de 45º y una leve inclinación hacia abajo. Supongo que es una especie de atrofia cervical derivada de no haber envejecido desde el año 1530. Y es que parece ser que el secreto de Jordi Hurtado ya no está a buen recaudo.

En el mundillo del 7º arte tenemos mercancía para todos los gustos: los que se fijan en los diálogos, los que se deleitan con una buena fotografía, los que aprecian una buena interpretación, los que están deseando ver hostias y explosiones y los que presumen de ver cosas raras sin estar fumados (y que, posiblemente, se conviertan en referente hipstérico).

En nuestro país, aunque sea ilógico, estamos de racha. Llevamos unos años en los que, a pesar de que las entradas a las salas eran de lo mas caro que se podía encontrar y que los impuestos eran mas elevados de lo que podían serlo en otros campos, estamos de racha. Las producciones nacionales parecen estar cruzando el charco y llegamos a ser incluso un referente para otros paises. ¿Dónde han quedado esas "españoladas" que tanto gustaban antaño?

Desde mi punto de vista, el subidón empezó con una película en concreto que se convirtió en la más vista en nuestras salas: Lo imposible. Si, esa peli de la historia que conmocionó a medio mundo narrando lo que le sucedió a una familia que pasaba unos días en Tailandia cuando se ven sorprendidos por un tsunami y que termina cuando se vuelven a encontrar una vez que lo habían dado todo por perdido... ¿Os parece que hago spoiler? Pues mejor no veais el poster de la peli.

Sin duda es un referente, aunque tengo una opinión un tanto escéptica sobre ella. Por una parte tiene su reclamo morboso sobre el sufrimiento que llega a pasar cada miembro de la familia, la forma de recrear cada situación con la supervisión de los propios supervivientes. La otra parte, mas objetiva, hace recuento de la situación: una película española, con la colaboración del estado, las cadenas españolas, basada en los acontecimientos que le ocurren a una familia española, dirigida por un español, guión del mismo, galardonada a los grandes premios del cine español y como protagonistas tenemos a Ewan McGregor y a Naomi Watts,... Y un pequeño papel de Geraldine Chaplin en el que sale hablando con acento de guiri... A lo mejor es por eso por lo que cuando veo a Juan Antonio Bayona defendiendo al cine español no termino de creermelo. Eso si, consiguió que viera el programa de Ana Pastor entero cuando, normalmente, lo quito al ver cómo la presentadora corta a los invitados sin dejarles terminar las frases.

Y entonces llegó "8 apellidos vascos"... que si, que es una peli chorra... que si, que no es que tenga un elenco sublime... que si, que es muy de tópicos típicos... pero ahí está: La película de nuestro cine mas vista de la historia. Y para ser totalmente sincero hay que reconocer que no es que sea una idea original de la casa, ya teníamos un par de ejemplos con un éxito similar en Francia e Italia, desde luego la fórmula funciona. Mi situación personal me hace tener un punto de vista bastante cercano, algunas de las situaciones que se pueden ver en la peli las he llegado a vivir de forma parecida (Pancorbo está en Burgos) y la primera vez que pisé País Vasco, hace ya casi 7 años, no pude evitar en preguntarme sobre el tipo de gente que podría encontrarme, también la cosa ha cambiado mucho desde entonces y en ese momento doy por seguro que había cambiado bastante, pero es la ignorancia la que nos somete a los tópicos.





Ese es mi "zasca", que una película así pueda valorarse tanto. Y, aunque los premios terminan siendo formas de propaganda y marketing... ¿Cual era la gran favorita a los Goya 2015? ¿En serio?